viernes, 5 de diciembre de 2008

Formación Profesional Integral por Proyectos

¿PROFESIONALES?
¿INTEGRALES?
Actualmente en Colombia y seguramente en otros países se presenta un fenómeno preocupante: hay sobreproducción de profesionales. Sí, expertos en… ¡NADA!

Somos muchos los que ostentamos un cartón, perdón, DIPLOMA, que nos acredita como profesionales. Pero, ¿Estamos capacitados para enfrentar los retos que ese título exige? ¿Los de nuestra sociedad?

Hemos estudiado por largo tiempo, invertido dinero, esfuerzo en “pasar” y en algunos casos (pocos, por cierto), buscamos ser los mejores. Pero no siempre esto es posible. ¿Por qué? Porque no sólo es querer. Se necesitan recursos y eso es justo lo que no tenemos. Sucede que muchas personas deben pagar sus estudios con la remuneración de su trabajo. Pero cuánto puede ser el salario de una persona que está empezando su formación? Estará muy cerca del mínimo, valor que no le permite acceder fácilmente a materiales y libros necesarios para su idónea formación: prácticas, desarrollo de talleres e investigaciones.

Otros, cuentan con más suerte y pueden gozar de todos los beneficios necesarios para ser estudiantes y consecuentemente, profesionales exitosos. Estudian en instituciones con laboratorios muy bien dotados y tienen los recursos requeridos para todo su desarrollo académico.

Sin embargo, no todo depende de “tener”. Como mencioné anteriormente, sólo unos pocos pretenden ser los mejores. Y ese es el principal obstáculo al que se enfrente la sociedad. La mayoría de los profesionales sólo quiere ser eso, un profesional, mas no siempre el mejor. Se supone que nuestro trabajo debe realizarse en pro de la comunidad a la que pertenecemos, buscando solucionar sus problemas y satisfacer sus necesidades. He ahí el porqué de los oficios.

Ahora preguntémonos: ¿Estamos cumpliendo a cabalidad nuestra misión? ¿Somos buenos en lo que hacemos? ¿Somos un ejemplo a seguir para las nuevas generaciones? ¿O somos “uno más” en la larga lista de “titulados” de nuestro medio?

Aquí surge una pregunta importante: ¿Somos un EJEMPLO a seguir…? Éste es uno de los puntos cruciales en la educación. ¿Nos orientan lo suficiente, nos dejamos orientar, para ser personas ejemplares, completas, integrales? En la primera reflexión que tuvimos, pensábamos si somos buenos profesionales. Pero no nos hemos juzgado como seres integrales, que combinamos el intelecto y el desempeño laboral con el amor propio, al prójimo y a la sociedad. ¿Qué importancia le damos a cada aspecto? ¿Cómo vivimos? ¿Qué influencia han tenido nuestros padres y educadores en nuestro modo de ser? ¿Somos seres útiles o sólo “buenos profesionales” sin sentimientos ni conciencia?

Dios quiera que las respuestas sean positivas, pues en nosotros recae la responsabilidad del futuro. Sí, porque estamos formando personas, que en unos años estarán dirigiendo las ciudades, departamentos y países y decidirán hasta el más pequeño detalle de nuestras vidas.


Lina María Botero Delgado

3 comentarios:

Jose Raul Renza Bernal dijo...

Felicitaciones por tu blog es un analisis muy concienzudo. Como me gustaria tener esa capacidad. Dios le bendiga.

ANGELA MARIA SIERRA ALVAREZ dijo...

El método de indagación se ha desarrollado en la publicación de este blog, de manera que nos confronta sobre la coherencia entre el saber, el saber hacer y el ser, en nuestro desempeño como docentes y nos permite hacer un autodiagonóstico más consciente de nuestras fortalezas y debilidades en nuestro desempeño.
La conclusión es que como seres humanos con una responsabilidad social, debemos trabajar día a día por cualificarnos y de esta forma poder orientar procesos de aprendizaje que le permitan al estudiante el trabajo autónomo, la implementación de diferentes estrategias activas de acuerdo a los diferentes estilos de aprendizaje y dejar huella.

Lina María Botero Delgado dijo...

De veras, muchas gracias por sus comentarios. No pensé que mis ideas fueran valoradas de esa forma.